En una fotografía, no tenemos porqué observar con la misma nitidez toda la superficie. Existen muchos ejemplos, donde vemos que una parte aparece clara, y otras aparecen como difuminadas.

Por ejemplo:

 

Las partes de la fotografía que se ven perfectamente nítidas, diremos que están “enfocadas”, y el resto están “desenfocadas”.

Una de las cosas más interesantes a hacer en fotografía, es decir a la cámara de alguna manera, qué parte de la foto queremos que esté enfocada, y qué parte queremos que esté desenfocada. ¡¡Por supuesto que podemos!!.

Además, también podemos observar que el desenfoque de las distintas zonas de cada fotografía, es gradual: es decir, que una parte puede estar ligeramente desenfocada, y otra totalmente desenfocada. Esa graduación del desenfoque, también podemos decirle a la cámara si queremos que sea más o menos brusca.

El grado de enfoque o de desenfoque, va en función de varios parámetros, que iremos completando, pero de momento diremos (¡y no es estrictamente cierto!, tómalo provisionalmente hasta que te avise), que el grado de desenfoque se gradúa a medida que la parte de la fotografía que analizamos, está más cerca o más lejos de la cámara.

Lo que de momento va a ser sencillo de decidir, es cuál queremos que sea el punto de máximo enfoque dentro de la fotografía.

Tu cámara, estará normalmente equipada con un “sistema autofocus”, que mediante unos indicadores luminosos en el visor, te indicará cuál ha seleccionado como el punto de máximo enfoque. (Por supuesto, también podrías prescindir de ese sistema, utilizando el Enfoque Manual, pero o dejamos de momento aparcado: asegúrate de que tienes activado el sistema autofocus).

Y también tu cámara estará normalemente equipada con distintas posibilidades para elegir ese punto de máximo enfoque. El más sencillo para entender el concepto, será el sistema autofocus que enfoque siempre en el centro, y de forma sencilla. Lamentablemente, cada cámara utilizará una terminología y menús diferentes para seleccionar estas dos opciones, por lo que, para configurar así la cámara, deberás bucear un poco en el manual, o preguntar en algún foro.

En mi cámara, debo seleccionar estas dos cosas en el apartado llamado “Focus”:

  • Spot AF area.
  • Single-shot AF.

Una vez que tengas ambas cosas configuradas así, el punto de máximo enfoque de la fotografía, será el que coincida con el centro del visor en el momento en el que aprietes el disparador de la cámara. Un dato importante, es que el disparador de la cámara tiene dos posiciones:

  • Presionado hasta la mitad.
  • Presionado hasta el fondo.

Comprueba que antes de apretar hasta el fondo, hay una posición intermedia, digamos que previa a que se haga la fotografía. Al apretar hasta esa posición intermedia, se determinará cuál será el punto de máximo enfoque; y la cámara te lo confirmará iluminando unas décimas de segundo una lucecita en el visor. Haz estas pruebas con mucha luz, puesto que en ambientes de poca luz, tu cámara puede tener problemas para enfocar correctamente.

La posición de la cámara, no tiene porqué ser la misma en el momento en el que el disparador esté apretado hasta la mitad, que en el momento en el que se apriete hasta el fondo para hacer definitivamente la fotografía.

Así, podremos decir a la máquina, que el punto de máximo enfoque, sea otro diferente al central. Sólo tendremos que situar ese punto en el centro del visor, apretar el disparador hasta la mitad, y manteniéndolo apretado, mover la cámara para que la escena quede como queramos. El resultado será el encuadre decidido al apretar hasta el fondo, pero con el punto máximo de enfoque que teníamos en el centro del visor al apretar el disparador hasta la mitad.

 

PAUSA VALORATIVA: haz la prueba de los párrafos anteriores con tu cámara antes de seguir leyendo.

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