La Esperanza

La Esperanza fuen una foto que salió (junto con su autor, el que suscribe) vapuleada por el simple

Buscar el instante… un ejemplo

Además de documentar un concierto con las fotos de los músicos, atrezzo, etc., hay algo para busca

 

La Esperanza

marzo 31, 2012 in Fotografía Conceptual

La Esperanza fuen una foto que salió (junto con su autor, el que suscribe) vapuleada por el simple hecho de publicarse. Se publicaba con ese título, en un foro que llevaba por título “Fotografía experimental”.

En ese foro tenían cabida sin ningún problema fotografías absolutamente convencionales, pero realizadas a objetos extraños.

“La Esperanza”, sin embargo, recibió hasta insultos.

En “La Esperanza”, trato de utilizar valores de exposición y de enfoque absolutamente “incorrectos” en el sentido de poco convencionales, salvo en un punto de la fotografía. Todo ello, persiguiendo un objetivo.

Realmente el término “incorrecto”, hablando de un parámetro técnico, creo que debería limitarse a calificar a situaciones de error. En este caso, y entendí que resultaría obvio, no estamos ante un error.  Sino ante un efecto provocado.  Utilizar valores “de choque”, es una técnica que se ha empleado desde siempre en muchas disciplinas artísticas. Y siempre ha tenido sus detractores.

En la fotografía popular actual, y me estoy refiriendo a los foros web de fotografías, sólo tiene cabida la técnica perfecta. Se alaban fotografías diciendo “qué nitidez…”, como si maximizar nitidez fuera algo meritorio, complicado o un objetivo necesario en quien practica fotografía no científica. Y no sólo eso, sino que se desprecia la fotografía en la que hay falta de nitidez, sin más argumento que que que no la hay: “la foto no está mal, pero le falta deficinición”.

Reina en las webs un integrismo que dicta las normas: tercios, exposición perfecta en todo el fotograma, e hipernitidez. Se dictamina sin derecho a recurso, que la fotografía que lo cumpla es válida, y la que no, no lo es.

Yo tenía “La Esperanza” de que dejara de ser así poco a poco, que se miraran las fotografías con mentalidad abierta, en vez de que con el check-list técnico-facilón en la mano.

Pero no es así ni parece que será.  Los foros de fotografía admiran las postales, y el resultado de aplicar unos parámetros técnicos de forma funcionarial. Lo que quede fuera, no sirve. Y lo que queda fuera, puede ser perfectamente Antoine D’agata, Mark Cohen, o cualquier otra delicatessen.

Así que amplié “La Esperanza” a buen tamaño, y sacándola de los foros en la que es insultada y despreciada, la colgué en mi despacho. De las fotografías que hay allí expuestas, es la que más inquietud despierta, con ese agujerito hacia lo correcto, a través de la “incorrección”.

Y cada vez que veo que alguien se asoma a ese agujerito, me recorre un gusanillo de orgullo y satisfacción.

Buscar el instante… un ejemplo

marzo 17, 2012 in Conciertos, Fotografía Conceptual

Además de documentar un concierto con las fotos de los músicos, atrezzo, etc., hay algo para buscar… momentos especiales. Y esos momentos especiales, aunque a veces los “pillemos” por casualidad, tiene su componente de trabajo… de búsqueda. Va un ejemplo.

Estando en el impresionante concierto que ofrecieron Nika Bitchiashvilli, Paco Rivas y Jose Vera dentro del ciclo Ondas de Jazz, organizado por la Asociación Jazzargia, observé que Jose dirigía su mirada a Nika, por tiempo de apenas una décima de segundo, y que lo hacía al final de determinados compases.

Quise captar ese momento, reflejando la compenetración entre músicos. Para ello eran  necesarias varias cosas:

  • Que aparecieran los tres músicos, pero que la atención del observador de la fotografía se dirigiera a Jose. Traté de conseguirlo con el foco selectivo.
  • Que los ojos de Jose recibieran algo de luz. Para ello tenía que seleccionar una mirada que se dirigiera ligeramente hacia arriba, pues vestía gorra que podía dejar en sombra sus ojos.
  • Que la mirada pareciera a cámara, es decir que me tenía que situar en la prolongación de la línea entre Jose y Nika.

Así que escogí ubicación, aprendí a intuir cuándo Jose miraría a Nika (creo que eran cuatro compases completos), y esperé a que en uno de esos instantes Paco no tapara la trayectoria echándose hacia atrás.

Hice 5 intentos fallidos, y al final éste me gustó:

La ética en fotografía de conciertos

enero 28, 2012 in Conciertos

Antes de la irrupción de la fotografía digital, era fácil trabajar como fotógrafo en un concierto. Tanto en pequeñas salas como en espacios donde era imprescindible la acreditación, no solía haber demasiada “pelea” entre fotógrafos, o entre fotógrafos y público. Y a pesar de no existir el ISO 6400, se podían sacar buenas fotos, en las que el grano daba atractivo a la foto, en vez de confundirse con el incómodo y antiestético ruido.

Ahora, es habitual ir a un concierto en una sala, y ver en primera línea seis o siete réflex, cuando el público apenas llega a las 100 personas. La mayor parte de los fotógrafos, sean profesionales o no, no tienen un encargo específico de realización de fotografías.

Y quien no lo tenga,  debería mantener una cosa clara: lo primero es el concierto (músicos y público) y después, si cabe, estarían nuestras fotos.

Obviamente, no es lo mismo un concierto punkie que el de un trío de Jazz clásico, y lo que cito a continuación debería graduarse en la medida en la que el concierto sea más exigente en cuanto a comportamiento, pero hago una propuesta  a quienes acudan a conciertos a fotografiar, mediante “medio decálogo”  a considerar por quien quiera hacerlo:

1. Cuida tu vestimenta.

No seas más visible que el propio concierto. Un fotógrafo en primera línea puede despistar al público en muchos momentos: procura vestir de estricto negro, y sin rótulos en la espalda de la camiseta. También es importante para el trabajo de otros fotógrafos. Recuerdo un festival (Enclave de Agua 2.010) donde tuve que desechar un montón de fotos gracias a la camisa blanca del fotógrafo aficionado que se coló en el escenario por ser amiguete de no sé quién.

Tampoco ayuda un cameraman con horrible camisa a cuadros, al que hay que intentar ocultar tras la impresionante cantante de los Delegators:

Para camuflar al cámara hay que prescindir del fantástico vestido rojo:

2. Cuida tus movimientos.

Recuerda que estás en primera línea,: si el público está sentado (ummmm… ese delicioso concierto de Jazz) y te incorporas cerca del escenario, tú eres el centro de todas las miradas. Incorpórate sólo en las zonas laterales. Si el concierto es de pie y sin zona de acreditados (always Rock an Roll), no abuses de moverte a un lado y a otro apartando al público de tu camino: si lo hacen todos los fotógrafos constantemente, acabarán odiándonos.

3. Se debe oir sólo el concierto.

Esto obviamente, sólo atañe a ese tipo de conciertos íntimos: cuidado con el sonido de tu obturador. Puede molestar no sólo al público, sino que puede destrozar un momento de concentración de un músico. Reccuerdo a Brad Meldhau desistiendo de seguir un tema por una ráfaga de un fotógrafo de prensa. Cuida también el ruido de tu calzado y donde pisas.

Por cierto: si te mueves por el escenario, y hay “máquinas de humo”, ¡cuidado!: sueltan un líquido muy resbaladizo.

4. Respeta al profesional: lo que vale, cuesta.

A todos nos hace ilusión, cuando somos principiantes, que nos cojan unas fotos para publicar en prensa, para la sala, para el grupo…. Pero recuerda que muchas veces hay profesionales de la fotografía trabajando, y que tú regales material, aunque sea de inferior calidad, puede arruinar su trabajo e inversión en equipo.

Obviamente, en este punto vale también la opinión contraria: puedes regalar tu material si te apetece. Pero ten en cuenta que devaluamos nuestro trabajo, y tal vez tú algún día te plantees percibir una compensación por algo que tiene valor y coste. No me parece disparatado que también deba tener precio.

Sólo tenlo en cuenta: después haz lo que quieras.

 

5. Nunca uses flash en un concierto. Por favor, no lo hagas.

Si quieres fotos de músicos perfectamente nítidas, bien expuestas, etc., y no eres capaz de conseguirlas en esa sala del demonio que no tiene prácticamente luz, propón a los músicos que hagan contigo una sesión de estudio. Probablemente estarán encantados, y ahí podrás regular la luz a tu antojo. En el concierto en penumbra, haz fotos de concierto en penumbra, que se trata de eso.

Hay que distinguir los conciertos en los que se puede trabajar prácticamente con cualquier parámetro de exposición, porque tiene una iluminación tremenda (grandes escenarios), como por ejemplo:

De los conciertos en salas pequeñas, con iluminación que, de existir, juega  ala contra, donde hay que buscar otro tipo de fotografía:

Recuerda que la nitidez no es el objetivo. Sólo es uno de los recursos de los que puedes tirar… o no.

Un concierto son condiciones lumínicas extremas, y lo segundo que consigues al usar el flash, es cargarte el ambiente de concierto. ¿Qué es lo primero que consigues?: obviamente, molestar; al músico, al público, y a los otros fotógrafos.

También produces este efecto si usas flashes en inalámbrico que te permiten unbicar los responsables de algunas salas. Aunque no obtienes las fotos planas de un flash frontal, quitas el color original del concierto, y no sabes lo desagradable que es para otro fotógrafo, estar con el ojo en el visor en condiciones de oscuridad, y que de repente se te meta por ahí un flashazo. Te quedas ciego un buen rato; y sin fumar nada.

 

 

 

La unica medición…

diciembre 19, 2011 in Apuntes técnicos, Exponer bien

… la puntual.

La primera gran incógnita al aprender la fotografía, es la exposición. Es un concepto que se oculta: a veces parece más sencillo de lo que realmente es, y a veces parece tremendamente complicado, cuando en realidad no lo es tanto. Son sólo 6 conceptos los que hay que asimilar (ver curso), pero están tan interrelacionados entre sí, que se producen muchos despistes durante el proceso de aprendizaje.

El último de ellos, suele ser que al fotógrafo se le olvida que lo que está bien o mal expuesto, no es la fotografía. Lo más normal, es que cada punto de la fotografía, tenga una iluminación diferente, un ángulo de incidencia de la luz diferente, o unas condiciones diferentes para reflejar la luz . Para entendernos… un Valor de Exposición diferente.

En esa fase, el aprendiz de fotógrafo ya sabe que tiene que trabajar en manual o en semiautomático… pero, erróneamente, utiliza el automatismo más anti-didáctico: la medición matricial.

A partir de la medición matricial, se denomina una foto como bien expuesta o mal expuesta, en función de que las fórmulas de cálculo de la cámara determinen que la escena se ha tomado con el “promedio” adecuado.  Y a menudo se cae en el error de analizar una zona de la fotografía pensando que su exposición es “correcta”, sencillamente porque toda la fotografía se tomó con una medición “promedio” adecuada.

En la toma del ejemplo, si no se hubiera utilizado un filtro degradado, el cálculo de una esposición promedio, habría dado como resultado un paisaje algo más oscuro, y un cielo totalmente blanco. El filtro ha servido para corregir la diferencia de luminosidad entre ambas zonas. ¿Cómo se ha conocido esa luminosidad de cada zona?: sólo hay una vía: la medición puntual. ¿Y cómo se ha sabido que Valor de Exposición utilizar para toda la escena: conociendo qué significa realmente la exposición en un punto, y su relación con la exposición que ajustemos en la cámara.

¿Qué filtro usar?: hay que conocer el EV de cada uno de los puntos, analizar la información, y actuar en consecuencia. Es lo que nos hará aprender a interpretar la exposición… la medición puntual en las distintas zonas de la escena.

Este es el concepto del que hay que partir para comenzar a entender a Ansell Adams y sus famoso “Sistema de zonas”.

Elección de objetivos: luminosidad frente a rango focal

diciembre 7, 2011 in Apuntes técnicos, Conciertos, Equipo fotográfico

En primer lugar, aclaro unas definiciones.

Objetivo de focal fija: es aquél en el que la distancia focal o longitud focal es siempre la misma. La perspectiva y el tamaño de la escena fotografiada, desde el mismo punto de vista, es siempre la misma. No tienen “aro de zoom”. Por ejemplo, un 50 mm.

Objetivo zoom: es aquél en el que, mediante el “aro de zoom” podemos seleccionar distintas distancias focales, y por lo tanto variar el tamaño de la escena en la fotografía final. Por ejemplo, un 75-300.

Teleobjetivo o tele: es un objetivo de distancia focal a patir de 80 mm. Por ejemplo, un 300mm (focal fija) o un 100-400 mm (zoom).

Es bastante antiestético (y habitual) confundir “zoom” con “tele”, que no tienen nada que ver.

Aparentemente, un objetivo zoom nos da más posibilidades en cuanto a distancia focal, y por lo tanto, a primera vista, el principiante no se plantea adquirir objetivos de focal fija. Cuando un recién iniciado se plantea ampliar su parque de objetivos, mira casi exclusivamente la longitud focal de los mismos, y tiende a tener cubiertas cuantas más focales, mejor. Así, no es raro que al típico 18-80, le siga un 75-300. Parece ser que podemos hacer casi cualquier fotografía, ya que tenemos el rango focal cubierto.

Pero razonar de esta manera, es un gran error. En primer lugar, porque no hemos tenido en cuenta un factor que es, en muchas ocasiones, más determinante que la focal para poder conseguir una fotografía concreta. Y este factor, es la apertura máxima de diafragma, o luminosidad del objetivo. Así, un 50 f1.4 es mucho más versátil que un 50 f4. Y yo defiendo que incluso es mucho más versátil que un 16-70 f5.6.

¿Porqué?: porque existen muchas situaciones en las que la escasez de luz nos obliga a abrir mucho el diafragma, y si no podemos hacerlo, no hay foto. Por ejemplo: en un concierto en una sala poco iluminada (que es un caso extremo de falta de luz). Imaginemos que queremos “congelar” el salto de un músico (en este caso, de dos :) ).

Sabemos (la experiencia lo empieza a decir algún día) que no podemos abrir el obturador más lento de 1/200, ya que los músicos saldrían “movidos”. Y la escasez de luz, a 1/200 nos pide un f1.8 para exponer correctamente las zonas importantes de la escena. ¿Qué pasaría si nuestro objetivo sólo puede abrir a f5.6?: que la escena estaría absolutamente subexpuesta, a 1/200 y f5.6. Si queremos corregir esta subexposición, logrando la equivalente a 1/200 f1.8, tendríamos que disparar a 1/15 f5.6, y a esa velocidad de obturación los músicos saldrían totalmente “movidos”. Es decir, que con un 16-70 f5.6, no habría manera de hacer esta foto.

En resumen, la luminosidad de un objetivo, en ocasiones, es mucho más determinante para poder hacer una fotografía, que el rango focal del objetivo. Y sin embargo, es habitual observar que el criterio de elección se limita muchas veces al rango focal.

Los tercios: equilibrio… ¿y desequilibrio?.

noviembre 15, 2011 in Fotografía Conceptual

Tercios, proporciones aúreas… ¿dónde debemos situar en el fotograma los objetos que constituyen el tema o los temas principales?.

Parece en muchos foros que esta pregunta tiene respuesta, y respuesta, una vez más matemática e infalible. Los sujetos deben estar en las intersecciones de las líneas divisorias en tercios verticales y horizontales del fotograma.

Y yo digo: ¿porqué?. ¿O para qué?. Me respondo a mí mismo, que debe ser para aportar equilibrio. Lo que dicen “repartir pesos compositivos”.

Pues muy bien: ¿y si queremos, mediante la composición, aportar un elemento de desequilibrio o desasosiego?. ¿No será lo correcto entonces violar la regla de los tercios?. Si la respuesta del cerebro a los tercios es una sensación concreta, ¿no será la sensación contraria la respuesta a salir de los tercios?.

Una vez más, en los foros de Internet, la respuesta es “No: si tu fotografía no sigue la regla de los tercios es peor que si la sigue”.

En fin…

El tamaño máximo de impresión y los falsos mitos

noviembre 6, 2011 in Apuntes técnicos

Parece ser que un sensor de 16 Mpx es poca cosa, y para imprimir a gran tamaño se necesitan ya los 24 Mpx.

El año pasado me hicieron un encargo para exponer fotografias de una serie de conciertos que había ido realizando: Ondas de Jazz en la ciudad.

El osado que me hacía el encargo (un tal Gotxi, genial tipo), pretendía realizar impresiones de mis fotografías ¡¡a 2 metros de lado!!. Resultó que las fotografías de estos conciertos, en su mayoría, estaban hechas con la Sony Alpha 100, equipada con un modesto sensor de 10 Mpx.

Lo primero que se me ocurrió fue decir que era imposible. Pero lo segundo fue empezar a probar. Probé software específico para interpolaciones, y el resultado, en la pantalla, no parecía malo. Pero después probé metodos de aumento de tamaño progresivo, y el resultado parecía igual de bueno. En tonces probé directamente a dar el tamaño de salida que quería, y el resultado seguía siendo igual.

Total: que 10 Mpx, 2 metros de lado, y ni asomo de pixelación ni pérdida de definición por ningún lado:



 

El ruido digital y los falsos mitos

noviembre 5, 2011 in Apuntes técnicos, Exponer bien

Es una creencia bastante extendida, que el ruido digital se produce por utilizar un “ISO elevado”. Incluso se asocia el ruido, como factor principal o exclusivo, a la utilización de altos ISOs en unas cámaras concretas.

Aunque algo de verdad puede haber en estas afirmaciones, son básicamente falsas, especialmente si estamos hablando del mundo de las reflex digitales.

La siguiente frase podría ser la exageración radicalmente contraria, y sin ser verdad del todo tampoco, es mucho más cierta: “el ruido digital, lo provoca la subexposición. El ISO alto, no genera ruido de por sí, aunque sí que lo multiplica una vez que se ha generado por existir subexposición“.

Sony A700 ISO 3200, jpg directo de la cámara.

Las excepciones claras a esta idea, suelen ser los ISOs máximos de las cámaras de gama media y baja. Normalmente no son muy utilizables. Pero por norma general, las cámaras con fama de producir mucho ruido, si se usan en condiciones de exposición adecuadas, son capaces de trabajar a altos ISO’s sin generar nada o casi nada de ruido.

Una de las cámaras con más fama de “ruidosa” es la modesta Sony Alpha 100, que salió al mercado hace ya algunos años. Esta cámara permite actuar a ISOs desde 100 a 1600. He trabajado con ella en conciertos durante algunos años, y si bien al principio me dejé engañar por los falsos mitos comentados al principio, con la experiencia supe ver que, con exposición correcta, el ISO 800 no genera ruido, y el 1600 apenas necesita alguna corrección básica (tipo un nivel 25 de reducción de ruido de luminancia en Lightroom).

Es fundamental tener bien asimilado lo siguiente:

Supongamos que exponemos a f2.8, 1/60, e ISO 800, y que prácticamente todas las  zonas están subexpuestas. No podemos abrir más de 2.8 (por limitación del objetivo) ni obturar más lento de 1/60 (por movimiento del sujeto y/o riesgo de trepidación). Muy probablemente haya ruido en la imagen.

Pues bien, si nos dejamos de falsos mitos, y mantenemos el f2.8 y 1/60, pero incrementamos ISO a 1600 o incluso 3200 (dependiendo de la cámara), al corregirse la subexposición, tendremos menos ruido en esta segunda prueba.

Obviamente, si la imagen sigue muy subexpuestas iincluso después de aumentar el ISO, es que no hay nada que hacer, pero para subexposiciones de uno o dos pasos, quitar el miedo al alto ISO es muy útil.

 

Las zonas quemadas

noviembre 1, 2011 in Conciertos, Exponer bien, Fotografía Conceptual

Alguien debió decir alguna vez que las zonas “quemadas” (en las que la luz excesiva hace que apenas haya detalle, apareciendo como una superficie totalmente blanca sin textura) en una fotografía no están permitidas. Y desde ese indeterminado momento, que aparezcan zonas quemadas en una fotografía, se considera un error en los foros de Internet de fotografía.

Obviamente, las zonas quemadas no tienen porqué ser un error o defecto, como han demostrado muchos clásicos, entre los que se me ocurre citar a Richard Avedon como un ejemplo.

En esta fotografía, aproveché la intensa luz de los focos de Helldorado sobre el sombrero de Andre Williams, para usar su sombrero como si fuera un pequeño difusor. Obviamente, éste está totalmente “quemado”, pero al menos a mí la foto me sirve.

f2.8 1/80 ISO 1600

Nitidez, ¿por qué?.

octubre 24, 2011 in Conciertos, Fotografía Conceptual

Las corrientes en los foros de Internet, tienden a establecer una serie de criterios que, de no ser respetados, convierten la foto en despreciable. Uno de ellos es la nitidez máxima. Hay fotos que son mucho más expresivas sin nitidez absoluta.

f2 1/125 ISO 1600

Ésta fue tomada en la sala Jimmy Jazz de Vitoria, en un concierto de los temperamentales The Morlocks.